649. ¡Lo que parece un rayo de esperanza no es más que la trampa final del diablo! — 10.08.2014
Mi hija. Hoy, por favor, diles a Nuestros hijos lo siguiente:
No acepten las nuevas tecnologías sanitarias. Por muy alabadas que sean, tendrán consecuencias desastrosas para ustedes. Es cierto que sus científicos y médicos pueden alcanzar con ellas algunos buenos objetivos, pero a la larga estos éxitos son efímeros porque el mal que causan es mayor que la curación que prometen.
Mis hijos. Deben encontrar plenamente a Jesús para no perecer en la maquinaria del maligno. Todo lo que ahora está conquistando su mercado farmacéutico como novedades muy alabadas está especialmente diseñado para los objetivos del maligno. ¿No se den cuenta? ¿No lo ven?
Mis hijos. Déjense guiar por Mi Hijo y no caigan en las tentaciones del diablo. Las trampas que les tiende son cada vez más grandes y sólo el que vive en perfecta confianza en Mi Hijo podrá evadirlas.
Mis hijos. Escuchen completamente a Jesús e invoquen al Espíritu Santo, que les dé claridad y comprensión. Los tiempos que están viviendo son difíciles, pero con Mi Hijo los superarán.
Los amo. Sean bendecidos por Mí y “refúgiense” bajo Mi Santo Manto Protector, que los mantendrá seguros y cuidados.
Con profundo amor, ¡y perseveren!
Su Madre en el Cielo.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.
—
“Lo que parece un rayo de esperanza no es más que la trampa final del diablo, para tomar poder sobre ustedes.
Vean el peligro y no se dejen cegar, porque lo que de momento les parece bueno, a la larga es la trampa del diablo para convertirlos en sus marionetas.
Crean y confíen y encuentren plenamente a MÍ.
Con amor,
Su Jesús. Amén.”