1471. ¡Los tiempos ya son seductores! — 09.03.2025
Madre de Dios: Mis hijos. Los esperan días difíciles en su existencia terrenal, pero no tengan miedo, porque Jesús, Mi Jesús y su Jesús, estará siempre con ustedes y les ayudará, asistirá y guiará hacia Su Nuevo Reino, siempre que permanezcan fieles y entregados y no se dejen seducir por el demonio, el adversario y los malvados.
Jesús: Mis hijos. Mis hijos, tan amados por Mí. Yo, su Jesús, estaré ahí para protegerlos, pero ustedes deben confiar plenamente en Mí. Los tiempos que se avecinan están descritos, pero ustedes no saben qué trampas les tiene preparadas el maligno.
Un ángel del Señor: Deben orar, amados hijos, y permanecer siempre escondidos en el Señor. Yo, un ángel del Señor, se lo digo, porque los tiempos ya son seductores, y bienaventurado aquel que no cae en la trampa del maligno y permanece fiel y entregado a Jesús en todo momento.
Madre de Dios: Mis hijos. El tiempo que viene será un tiempo de prueba para todos ustedes.
Se separará el trigo de la paja y se reconocerá los buenos, así como los malos.
Jesús: ¡No se dejen llevar! ¡No se dejen seducir! Los tiempos serán desagradables, pero ustedes podrán sobrevivirlos si siempre confían en y permanecen fieles a Mí, su Jesús, Salvador de ustedes, Quien Soy.
Madre de Dios: permanezcan humildes, amados hijos, y es eso lo que son, porque sólo un alma humilde no perecerá. Yo, su Madre en el Cielo que los ama, se lo digo hoy, porque el tiempo ha avanzado, y bienaventurado aquel que permanece firme y con Jesús, Mi Hijo que tanto los ama.
El Ángel del Señor: Amados hijos, y es eso lo que son. Yo, su Ángel del Señor, comisionado por el Padre en el Cielo, les digo hoy: permanezcan plenamente con Jesús y escondidos en ÉL, pues sólo a través de ÉL no se perderán ante el adversario, reconocerán las tretas y trampas y mentiras y no caerán presa de él.
Así que sean fieles a Jesús en todo momento, porque sólo ÉL es el Redentor, y bienaventurado aquel que lo reconoce y LE ama de verdad a ÉL, su Redentor, y permanece con ÉL. Amén.
Yo, el Ángel del Señor, les traigo este mensaje con María, la Santísima Madre de Dios, y Jesucristo, su Señor y Salvador. Amén.