1472. ¡El aborto es una de las mayores trampas de tu tiempo! — 13.03.2025

Nuestra Señora de Guadalupe: Mi hija. Siéntate Conmigo y escribe para los hijos del mundo.

Mis hijos. Todo aborto es un pecado, pero Yo no condeno a nadie que haya cometido este pecado.

Deben comprender, amados hijos, y es eso lo que son, que no tienen el derecho a “extirpar” un feto.

Ni la futura madre, CUALQUIERA QUE SEA LA RAZÓN DETRÁS DE ESTA DECISIÓN TAN HORRIBLE Y PECAMINOSA, ni tampoco el que consiente o practica el aborto.

TODOS los presentes [en un acto de aborto], TODOS los que aconsejan a tomar esta decisión son cómplices y deben hacer penitencia por ello, pero, amados hijos, y es eso lo que son, no condeno a ninguno de ustedes, especialmente no a la futura madre, que suele sufrir el mayor dolor del alma.

Jesús: Mis hijos. El mundo en que viven es engañoso y pecaminoso. Se les están presentando ideales e ideologías que nada tienen que ver, ni son compatibles con la realidad, con la vida real y genuina.

Ustedes han sido creados para la eternidad y deberían vivir para la eternidad, pero quien comete pecados mortales pierde su vida eterna en la gloria, pierde su paz del alma y sólo puede vivir con esta culpa tan grande si su corazón se enfría, su alma se petrifica y el verdadero amor ya no puede abrirse camino hacia lo más íntimo de su ser por esta misma frialdad y petrificación.

Nuestra Señora de Guadalupe: Mis hijos. Tantos, tantos de ustedes han cometido este pecado sin saber de las consecuencias que conlleva.

Pero ustedes, amados hijos, y es eso lo que son, tienen especialmente AHORA la oportunidad de abrirse, de reconocer e implorar el perdón a Jesús y el Padre.

Suplíquenle a ÉL, que los ama y es tan misericordioso, para que este pecado pueda ser perdonado, hijos Míos.

No se auto castiguen rechazando, cerrando o cortando el camino a Jesús, sino que encuentren a ÉL que es su Redentor y su Salvador, ábranle a ÉL su corazón y déjenle entrar para que ÉL les dé la sanación y el perdón y para que ustedes imploren el perdón en arrepentimiento, arrepentimiento verdadero, sincero y doloroso, para que hagan penitencia y [ofrezcan] reparación y renuncien al diablo y al pecado, ¡hijos amados, y es eso lo que son!

Jesús: ¡Hagan penitencia, amados hijos, y reparen! Hay muchas maneras de reparar los pecados.

¡Así que usen esta manera para “expiar” sus pecados y renuncien a todo pecado y al diablo!

Él que verdaderamente se arrepiente y hace penitencia experimentará Mi misericordia, porque Yo, su Jesús, no vengo como juez a quien busca Mi perdón, sino como Salvador misericordioso, así que vengan a Mí y busquen Mi perdón, suplíquenme, arrepiéntanse y reparen.

Yo, su Jesús, soy misericordioso, pero el tiempo de la justicia se acerca, y bienaventurado aquel que se consciente de sus pecados a tiempo y se arrepienta, porque cuando la misericordia de paso a la justicia, bienaventurado aquel que está Conmigo, con su Jesús. Amén.

Nuestra Señora de Guadalupe: Mi hija. Diles a los hijos que el pecado del aborto es grande y mortal, pero que Mi Hijo es misericordioso.

Así que vengan todos a ÉL, mujeres y hombres, hijos y madres, padres y delincuentes [sexuales], porque es sólo por ÉL que no caerán ante el diablo, sólo por SU misericordia, y ésta dará paso a la justicia si no se apresuran y se preparan para ÉL, su Salvador.

Amados hijos. Yo, su Madre en el Cielo, estoy con ustedes y los conduzco a Mi Hijo.

¡Pídanme! ¡Oren a Mi! Busquen su refugio en Mí y en Jesús.

Yo los tomo de Mi mano y los conduzco a ÉL, pero deben arrepentirse, confesarse con un sacerdote católico y suplicar perdón para que Jesús les pueda dar el perdón.

Los amo mucho, por eso les hablo hoy a través de María de la Preparación Divina de los Corazones:

Arrepiéntanse de cada pecado y aléjense de él. Propónganse vivir como verdaderos cristianos y ¡ASUMAN RESPONSABILIDAD!

Su sociedad actual presenta la belleza, el sexo, el dinero, el poder y el lujo como apetecible de tal manera que se han perdido los valores y virtudes reales, genuinos y verdaderos, así como la moral.

Sin embargo, son los valores y virtudes interiores los que hacen a una persona bella y radiante, y es la vida prometida que es apetecible, ¡la devoción, la humildad y el AMOR!

Jesús: ¡Lo que ustedes llaman amor hoy en día no es amor verdadero!

Hijos, hijos, el diablo los tiene hechizados y los tiene cautivos en velos de niebla, de apariencia, de glamur y de penumbra.

¡Ya no ven con claridad!

¡Viven como si estuvieran atrapados en su mundo imaginario, no real!

¡Despierten, porque la vida es más que este mundo!

¡Ustedes chocan con muros que no existen pero que el diablo les muestra para que permanezcan atrapados en este mundo ilusorio y sombrío!

Cada uno de ustedes ha sido creado para la eternidad, ¡así que vivan para agradar al Padre!

¡Ustedes caen en un pecado tras otro y los cometen!

Algunos de ustedes ya ni siquiera saben qué es pecado, ¡porque “todo el mundo” lo hace!

Hijos, hijos, ¡ustedes son desvergonzados, lascivos y depravados!

Sólo unos pocos de ustedes viven todavía como si Dios Padre estuviera con ellos, los viera y velara por ellos.

Si todos vivieran así, el mundo sería hermoso, volvería a tener moral ¡y ustedes apetecerían los verdaderos valores y la virtud!

¡Así que reflexionen y escapen de este círculo diabólico en el que han caído!

Yo, su Jesús, estoy a la espera para [ayudar a] ustedes. ¡¡Pídanme ayuda e imploren a Mí y al Padre!!

¡Oren a Mi Madre y busquen refugio en Ella!

Mi Madre María, que es también la Madre de ustedes, no desprecia su oración y extiende Su manto protector sobre ustedes y a su alrededor para que puedan refugiarse en Ella, y los toma de Su mano tierna y maternal y los conduce a Mí, que soy su Salvador.

Aprovechen este tiempo e imploren a José, su Esposo, Mi Padre Nutricio en la tierra.

Él es el santo más grande después de Mi Madre en el Cielo e intercederá por ustedes ante Mí y ante el Padre.

Oren a sus santos, ¡que son tan numerosos!

Todos ellos solo esperan a que ustedes se dirigen a ellos y a sus súplicas para ayudarlos, amados hijos, y es eso lo que son, para acercarlos a Mí, para facilitarles la vida a través de la intercesión y en la oración ante Mí y ante el Padre. Amén.

No olviden a sus Santos Ángeles y oren diariamente pidiendo protección a su Santo Ángel de la Guarda.

¡Tantos ángeles han sido enviados por el Padre para su protección! Oren y pidan, ¡pues ellos se apresurarán para brindarles ayuda! Para esto los ha enviado el Padre, amados hijos, y es eso lo que son.

Estos son tiempos confusos, ¡pero aún es el tiempo de la misericordia! Aprovéchenla y libérense del pecado, purifíquense en la Santa Confesión, hagan penitencia y arrepiéntanse.

Estén preparados, porque se acercan días muy oscuros, pero quien sea y permanezca fiel a Mí, Yo también estaré con él. Amén.

Nuestra Señora de Guadalupe: Amados hijos, y es eso lo que son.

El aborto se ha convertido en un pecado social y no es visto como pecado por muchos. Pero donde el pecado es tan grande, ¡la mano castigadora del Padre golpea! Miren lo que está sucediendo en su mundo y unan los puntos.

No se puede pasar por alto, ¡pero ustedes siguen viéndolo todo de color rosado para no tener que reconocer la verdadera razón! ¡PAREN!

Deben reconocer y deben cambiarse, porque están en peligro de perecer y de perderse en y a través de su mundo de apariencias, de “pintar las cosas de color rosado”, de “excusas”, la lista es larga, amados hijos, es muy larga…

Dios Padre: conviértanse, amados hijos, porque Mi mano castigadora golpeará cuando y donde menos lo esperan, si no cambian y continúan consintiendo en el pecado y revolcándose en el mundo ilusorio del diablo.

Yo, su Padre en el Cielo, les hago hoy esta advertencia:

¡Mi mano castigadora sólo se está reteniendo porque Mi Hijo y Su Santísima Madre con muchos santos Me lo piden!

Ellos los miran esperanzados, amados hijos, y Me imploran y Me muestran a aquellos hijos entre ustedes que son verdaderamente buenos y fieles a Jesús. ¡Ellos ablandan Mi Corazón Paternal que los ama a ustedes mostrándome cuán perdidos están muchos de ustedes y cómo no pierden la esperanza de que ustedes se convierten!

Mi Espíritu Santo actúa en muchos de ustedes y soy un Padre paciente cuyo amor paternal por ustedes se desborda, ¡pero también veo a aquellos que son el colmo y cuyos corazones y almas son oscuros y negros, petrificados y helados!

Hijos, hijos, si entre ustedes no hubiera todavía quienes están plenamente con Mi Hijo y Le imploran a ÉL y a la Madre moderación, misericordia, perdón para todos los hijos pecadores, Mi mano castigadora habría golpeado y ya habría destruido ciudades y regiones enteras.

Por eso Yo, su Padre en el Cielo, les digo hoy:

¡Aprovechen el tiempo de misericordia y el amor misericordioso de Mi Hijo!

Encuentren a ÉL para que no se pierdan, porque el fin se acerca, amados hijos, y sólo el que está con Mi Hijo sobrevivirá a este tiempo. Amén.

Mi hija. Vida se refiere a la Vida Eterna. Por favor díselo a los hijos de Mi parte, de su Padre en el Cielo. Amén.

Tu y su Padre en el Cielo, su Jesús que los ama y su Madre de Guadalupe que los ama. Amén.

Divulga esto, Mi hija. Diles a los hijos que el aborto es el mayor mal de su tiempo. Amén.

Tu Madre de Guadalupe. Amén.