1476. ¡No habrán contado con ello! — 24.03.2025
Nuestra Señora de Guadalupe: Hijos, Mi rebaño de hijos tan amados por Mí y por Mi Hijo.
Sus pecados pesan mucho y pesado será el juicio que vendrá sobre ustedes si no recapacitan y se convierten, si no se arrepienten de sus pecados y siguen viviendo en el oprobio y la vergüenza, ¡en la desgracia y con el demonio como consejero!
Hijos, hijos, ¡no sean tontos!
Mi Hijo, su Jesús, tiende su mano misericordiosa y amorosa a cada uno de ustedes, ¡pero ustedes la rechazan, no la reconocen y no la aceptan!
Hijos, hijos, pronto habrá llegado su hora y entonces ¡qué!
¡A dónde irán!
¡Cómo se defenderán!
El gran juicio está cerca, amados hijos, y es eso lo que son, y bienaventurado es aquel que ha elegido y aprovechado la misericordia, porque cuando éste, el tiempo de la misericordia dé paso al tiempo de la justicia, ¡ay de aquel que no esté con Mi Hijo!
¡Ay de aquel que pisoteó y escupió a Jesús!
¡Ay de aquel que no aceptó Su mano amorosa y la rechazó!
¡Ay de aquel que no reconoció y actuó a tiempo!
¡Ay de aquel que desdeñó Su misericordia, Su amor, Su guía!
¡Ay de aquel que no encontró a Jesús, que no lo puso a ÉL, su Salvador, por encima de todo!
¡Ay de aquel que no se arrepintió de sus pecados, que no se confesó sinceramente y que no hizo penitencia!
¡Ay de él, porque no experimentará la salvación!
¡No tendrá defensor divino!
¡No será digno del Reino de los Cielos!
Y caerá presa del adversario y del diablo y pasará la eternidad en su reino, en el mayor tormento, en el mayor oprobio, en la mayor angustia y sufrimiento y dolor, y no tendrá esperanza ninguna, no encontrará redención, porque no ha demostrado ser digno, y ninguna mano salvadora le será tendida, y la vida eterna en la gloria habrá perdido para siempre.
Hijos, hijos, ¿quieren que su alma duela y sufra y tenga sed eternamente?
¿Quieren perecer y perderse?
Deben prepararse y purificarse, pues Jesús les tiende su mano misericordiosa y amorosa, pero quien no la tome estará perdido, y no habrá nada que ÉL pueda entonces hacer por ustedes.
Un tiempo muy confuso y bestial vendrá sobre ustedes y no habrán contado con ello. No sólo serán las guerras, los desastres y las tormentas. ¡No!
Mucho peor, ¡el diablo los tentará al máximo, y a través de su hijo, el anticristo caerán inesperadamente en la perdición!
Es hábil y ninguno, repito: ¡ninguno de ustedes podrá hacerle frente!
Con encanto y carisma, con mano traicionera y presión, ¡reclamará sus derechos!
¡Es más astuto de lo que ustedes jamás podrían ser!
¡Es más traicionero de lo que jamás puedan imaginar!
¡Él domina el arte de la seducción como ningún otro entre ustedes!
Y logrará su objetivo, cueste lo que cueste, porque no conoce ni el amor ni la devoción, ¡ni muestra remordimientos o piedad!
¡Él está jugando con ustedes!
Así pues, estén advertidos, porque es el hijo del maligno, el adversario, el anticristo y nadie, repito: ¡nadie podrá resistirle que no esté con Mi Hijo, su Jesús!
¡Nadie podrá detenerlo que no esté completamente con Jesús!
¡Nadie podrá resistirle que no esté con Mi Hijo!
Y nadie podrá detenerlo, pero sí podrá protegerse de él si está con Mi Hijo, ¡su Jesús!
Sólo Jesús los salvará de la perdición, ¡sólo Jesús!
¡Sólo Jesús los advertirá de la tentación! ¡Sólo Jesús!
No caigan en su encanto y carisma, ¡pues todo en él es apariencia!
Él tendrá y ejercerá el mayor poder sobre su mundo y sobre ustedes, pero sepan que, si están con y permanecen fiel a Jesús, Mi Hijo que los ama, ¡él [anticristo] nunca podrá hacerles daño!
Así que ¡permanezcan alejados del pecado y de toda tentación!
Permanezcan siempre en oración y con Jesús, pues ÉL los ayudará y los protegerá en todo momento, ¡no importa lo que el adversario esté tramando y planeando!
Yo, su Madre de Guadalupe, ¡les traigo hoy este mensaje para que estén preparados para este tiempo!
¡Sólo su conversión a Jesús los salvará! ¡Sólo Jesús! Amén.
Su Madre de Guadalupe.
Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.