1467. ¡La desgracia que sobreviene su tierra! — 11.02.2025

Madre de Dios: Mi Hijo, tu y su Jesús, está muy, muy preocupado. Muchos de Sus hijos han dado la espalda a ÉL que murió por ustedes, y la discordia y las guerras van en aumento.

Se han alejado de ÉL, que es Santo, y así también del bien y esto tiene un gran impacto en su tiempo [lo acontecimientos] en la tierra.

Jesús: Mis hijos. No teman, porque Yo, su Jesús, estoy con ustedes en todo momento, no importa lo malos y terribles que sean los tiempos.

Madre de Dios: Mi hija. Jesús sufre y ÉL ve la desgracia que sobreviene su tierra.

Así que no teman, porque ustedes que están con ÉL no tienen nada que temer, pero los tiempos se volverán feos y crueles.

Estallarán guerras ahora, causadas por disputas y pretensiones de poder. Ustedes ya están enemistados entre sí, pero en política y poder(osos) las disputas son grandes.

Al final, ellos los involucrarán en guerras para sacar provecho de ellos y lograr la dominación del mundo.

El mal se ha entremezclado y los pendencieros no se dan cuenta de lo que trama el mayor de los malvados.

[Saber] esto está reservado sólo para unos pocos, y éste, el mayor de los malvados se aprovecha de la lealtad de sus “subordinados”, y se aprovecha de su ignorancia y alimenta constantemente el fuego para atizar aún más las luchas entre los que se creen grandes a sus ojos, pero TODOS ellos serán traicionados por él, al igual que lo harán los grandes políticos y gobernantes entre sí primero.

Se sienten grandes y creen en su grandeza, aunque ellos también son sólo marionetas en el teatro del diablo. Uno traicionará al otro hasta que finalmente el diablo los traicione a todos.

Este es el plan del más malvado, y él mismo no necesita hacer mucho para conseguir su poder. Lo ha escenificado hábilmente y enfrenta hábilmente a sus secuaces. Sólo espera a que se traicionen y se enfrenten entre sí para luego atacar.

Pero a ustedes, amados hijos de Mi Hijo, se planifica esclavizarlos, pero no teman, porque Mi Hijo, Jesucristo, aún atraerá a muchos hacia Sí y los convertirá y, Mi hija, permanecerá al lado de aquellos que permanecen fieles a ÉL hasta el final.

Jesús: Así que permanezcan conmigo, permanezcan fieles a Mi enseñanza y a Mí, su Jesús, porque Mi tiempo está cerca y vendré a elevarlos y a darles el Nuevo Reino.

Madre de Dios: Amados hijos, y es eso lo que son: Mi Hijo vendrá. Ese tiempo está cerca. Pero antes vendrá Su Aviso, y bienaventurado el que lo reconoce como un acto del amor misericordioso del Padre y del Hijo, lo acepta y se arrepiente y hace el bien. Amén.

Jesús: Mis hijos. Yo, su Jesús, estoy con ustedes. Siempre.

Recen mucho, recen con fervor y pidan ayuda y mitigación y que se acorte el tiempo al Padre en el Cielo.

Los amo mucho.

ÉL, QUE es Todopoderoso, ha enviado numerosas huestes angélicas para protegerlos. Así que no tengan miedo. Permanezcan en oración y fieles a Mí, su Jesús. Amén.

Madre de Dios: Mi hija. Yo, su Madre en el Cielo, los amo mucho. Estas líneas son para ayudarlos a permanecer fuertes y perseverantes, porque el tiempo de las guerras será corto y la protección del Cielo está con aquellos que permanecen fieles y entregados a Mi Hijo.

Cuando el mundo esté envuelto en estas guerras, el anticristo se mostrará.

No tengan miedo, pero sepan que él es el hijo del maligno.

Tengan siempre presentes Nuestras palabras y no se dejen cegar, confundir o tentar.

Permanezcan siempre en oración y permanezcan siempre fieles a Jesús.

Los amo mucho. Jesús los ama mucho y [también] el Padre en el Cielo. Cuanto más recen y suplican por mitigación y que el tiempo sea acortado, más mitigado y corto será este tiempo.

Jesús: Así que permanezcan en oración y permanezcan fieles a Mí, su Jesús.

Los amo mucho. Amén.

Tu y su Madre en el Cielo con Jesús y muchos santos y santos ángeles presentes. Amén.

Nota: Jesús en agonía se ve tan triste y sufriente. Nos espera un tiempo muy, muy malo, pero ÉL estará con nosotros y nos protegerá. Él dice: “Al final todo saldrá bien.” Y que no tengamos miedo.

Jesús en el altar: Oh, Mi hija. Yo, tu Jesús, estoy tan triste. El mundo Me niega, Me insulta y se aleja de Mí, su Salvador, Quien Soy, pero, Mi amada hija, también hay muchas, muchas almas que se están convirtiendo gracias a tantas oraciones fervientes, buenos y santos sacerdotes, misioneros y personas como tú y tus colaboradores.

Los amo mucho.

Tu y su Jesús. Amén.

1466. Este es el plan — 23.01.2025

Madre de Dios: Mi hija. Aunque a ustedes los esperan tiempos difíciles, sepa les que estaban profetizados.

El mundo está en las últimas y el anticristo está preparado.

Todo está preparado y después de que se concluya una gran reunión de los poderosos, comenzará el tiempo terrible.

Jesús: ¡Perseveren, Mis amados hijos, perseveren, porque Yo, su Jesús, ¡no los dejaré solos en ningún momento!

Oren, amados hijos, oren mucho y oren fervientemente por la paz en el mundo, porque lo que está planeado y lo que se desatará traerá consecuencias devastadoras y mucho sufrimiento y destrucción.

Un ángel del Señor: Permanezcan siempre fieles a Jesús, en todo momento, y oren también por sus enemigos.

Deben ser fieles a Jesús para que puedan sobrevivir a este tiempo.

Jesús: Mis hijos. Está planeada su caída, su esclavitud y la destrucción de su espacio vital. Ustedes serán diezmados, es decir, reducidos [en número] al mínimo, y quedarán justo tantas personas como el diablo cree que va a necesitar para que sus seguidores más cercanos puedan llevar una vida cómoda y extravagante y derrochadora, deleitándose en el lujo.

Ustedes serán los esclavos de esta élite que se ha entregado totalmente a Satanás.

Este es el plan.

Está planeada que Mi Santa Iglesia perezca. La gente de otras creencias será aniquilada y exterminada, pero Mi fe y Mis enseñanzas serán falsificadas de la manera más diabólica.

Los verdaderos creyentes, sin embargo, serán aniquilados, es decir, está planeado que sean silenciados y exterminados. Los que se han extraviado serán tolerados mientras cumplan ciertos criterios; esto también se aplica a muchos otros.

Pero a ustedes ya no se les permite decir lo que piensan. Su opinión no es deseada en absoluto, ni será tolerada.

Se utilizarán el tormento y la tortura para hacerlos obedientes. Pero si ustedes vuelven obedientes, de igual forma serán sumidos en el sufrimiento y, dependiendo de su grado de obediencia, serán destruidos.

No importa lo que hagan, piensen o cómo actúen: el diablo y el anticristo con sus crueles seguidores los afligirán, los atormentarán, los traicionarán, los condenarán, les infligirán sufrimiento y tortura y se complacerán en su sufrimiento y esclavitud.

Estas son imágenes poco atractivas que mostramos a María de la Preparación Divina de los Corazones y ella no las revelará a menos que Yo, sú Jesús, se lo diga, pero sepan que, si ustedes se distancian de Mí, son o llegan a ser infieles a Mí, si muestran odio a sus enemigos y llenan sus corazones con ello, entonces ustedes mismos experimentarán el mayor, el más grande sufrimiento y desesperanza.

Por eso, ¡permanezcan siempre fieles a Mí y oren por sus enemigos!

¡Oren por su conversión y por la conversión de toda la humanidad!

¡Oren por el amor en sus corazones y en los corazones de todos los hombres!

¡Oren por la paz en su mundo, en sus familias, en sus hogares, comunidades y en los corazones de las personas, de la humanidad!

Tu y su Jesús, Quien Yo Soy, y muchos ángeles y santos, arcángeles y muchos poderosos y otros.

Juan: Oren, Mis hijos, porque sólo la oración los salvará de lo peor.

Lo que viene no es agradable, pero puede ser superado en profunda oración y fidelidad a Jesús. Amén.

Tu Juan con la Madre de Dios y muchos santos y ángeles, el Señor mismo y Dios Padre presentes.

Jesús: Mi hora está cerca. Así que tomen el Aviso como un signo de misericordia y conviértanse ustedes los que aún no lo hayan hecho.

No se dejen confundir por la gente, por el anticristo, ¡por los seguidores y el Falso Profeta!

Yo, Tu y su Jesús, estaré con ustedes en todo momento, pero deben regalarme su fidelidad y no volverse infieles y caer.

Un ángel del Señor: Esto es lo que dice el Señor, así que escúchenlo a ÉL y lean las oraciones que les han sido dadas en estos mensajes para el fin. Récenlas. Amén.

Tu y su ángel del Señor. Amén.

1465. Abrazo al mundo — 28.12.2024

Niño Jesús en el pesebre: Dile al mundo que lo amo. Por favor, díselo. Amén.

El Niño Jesús ha extendido sus brazos y dice:

Abrazo al mundo para que vuelva a sentir amor.

Este mundo carece de Mi calor, por eso lo abrazo. Amén.

Tu y su Jesús. Amén.

Se me muestra lo siguiente: El niño Jesús yace en el pesebre que está en el presbiterio. El Cielo se abre. Grandes ángeles santos con los más bellos colores, túnicas, cabellos (largos), algunos tocando instrumentos, LE alaban, LO honran y LE rinden homenaje a ÉL y le dan las gracias. Son muchos, aunque no puedo verlos a todos. Se perciben coros, así como los cantos más hermosos, porque es una gran fiesta de alabanza, acción de gracias y alegría en el Cielo. Están como de pie alrededor del pesebre en el cielo abierto, aunque éste [el pesebre] esté debajo de ellos en el presbiterio. Ahora el niño Jesús crece y se hace más alto y asciende como Jesús resucitado con los brazos abiertos y en el esplendor luminoso Que EL Es, hasta que se cierne entre el pesebre y los ángeles. “Volveré”. Él es amor y así nos da tanto amor, alegría pacífica y una gran esperanza gozosa que llena el corazón.

1464. ¡El amor y la alegría del Señor en sus corazones! — 24.12.2024

Mi hija. Gracias por haber venido. Me alegro mucho. Que tengan una Navidad maravillosa y bendita, y el amor del Señor llévenlo SIEMPRE y en TODO MOMENTO en sus corazones, porque quien lleva el amor de Jesús, nuestro Señor, en sí mismo es bendecido, y quien transmite el amor del Señor, quien se encuentra con otras personas en ÉL es especialmente bendecido, y los dones, las gracias y los milagros del Señor serán suyos y harán, diseñarán la vida de su entorno / de sus semejantes mucho más bella y gloriosa, porque donde está el amor del Señor, allí está Dios mismo, donde se transmite Su amor, allí está y obra Dios también en otras personas, así que quien vive en el amor del Señor, quien no sólo llena su corazón con este amor siempre y en todo momento, sino que también irriga e inunda su corazón, su ser con este amor, es bendecido y un “ángel” en la tierra, es decir, un siervo bendito de Dios que transmite el amor y el poder curativo asociado del alma y lo distribuye a sus semejantes y a su entorno.

Les deseo a todos una Navidad bendita y el amor y la alegría del Señor en sus corazones, hoy y siempre, porque quien esté lleno de este amor y esta alegría es bendecido y está cerca del Cielo.

Ahora, pues, vaya(n) en paz y celebre(n) esta fiesta en el amor del Señor.

María dio a luz a Jesús, el Salvador de todos nosotros, para nosotros y para ustedes, para que podamos encontrar el camino de vuelta a Dios, nuestro Padre, y para dar sentido a nuestra vida.

Así pues, piensen en Mis palabras y tómenlas a pecho. Yo, su Bonaventura, ¡les deseo una vez más un feliz tiempo de Navidad, que se prolonga hasta el año nuevo y recién termina en la fiesta de la Virgen de la Candelaria!

Con profundo, honorable y sincero amor por todos los hijos de Dios,

Su Buenaventura. Amén.

Madre de Dios: Mi hija. Bonaventura ha hablado. Aunque esta felicitación de Navidad salga tarde, es intencionada e importante.

Tengan un tiempo bendito y dejen que sus corazones y por tanto sus almas brillen con la luz, la alegría y el amor de Mi Hijo, su Jesús, a quien Yo, su Madre en el Cielo, di a luz hace más de 2000 años en el establo de Belén. Amén.

Tu y su Madre en el Cielo, que tanto te amo y los amo. Amén.

1463. ¡Mi nacimiento! — 17.12.2024

Jesús en agonía: Mi niña. Escribe, Mi hija, escribe y diles a los hijos cuánto los amo Yo, su Jesús en agonía. Si solo supieran de Mi amor por ellos que es tan grande, tan misericordioso y tan sanador, y que les trae alegría.

Mi hija. Diles a los hijos cuánto los amo y diles lo importante que es para ellos la fiesta de Mi nacimiento, Mi nacimiento mismo, así como Mi obra de redención. Es de inmensa importancia que la celebren con alegría en sus corazones, con amor, amor divino, honesto y sincero, y que Me encuentren a Mí, su Jesús.

Sin Mi obra de redención, sin Mi nacimiento este mundo estaría perdido, así que díselo a los hijos de la tierra, porque hay 2 fiestas importantes en su año civil para honrarme a Mí, su Jesús, de una manera muy especial y con alegría, y éstas son la fiesta de Mi nacimiento y la Pascua, Mi pasión, Mi muerte en la cruz y Mi resurrección.

No supriman el verdadero significado de estas fiestas, que son para honrarme a Mí, pues sólo quien las celebre conmigo experimentará la verdadera alegría y su vida interior cambiará. Las puertas del Reino de los Cielos que de otro modo permanecerían cerradas se le abrirán, pero [para aquello] es necesario crecer, Mis hijos, y sólo podrán alcanzar este crecimiento si celebran Mis fiestas como Yo, su Jesús, se lo digo:

¡Con amor, con alegría, con devoción y conmigo!

Recorran el camino conmigo, sumérjanse en Mi nacimiento, Mi vida y Mi pasión cuando llegue el momento. Entonces experimentarán las verdades de la vida y su alma está siendo preparada para una vida en la gloria por la eternidad.

Celebren esta Navidad en conmemoración Mía, en honor Mío y conmigo. Todo lo demás no tiene valor, carece de validez y no les dará la dicha eterna. Sólo un alma dedicada a Mí, que ama experimentará [entenderá] todas las verdades que permanecen cerradas para todos los demás que no Me aman y que ignoran las fiestas, Mis fiestas.

Celebren esta Navidad conmigo, acudan a Mi Santísima Madre María y recen a Mi Padre tutelar José. Nosotros, la Sagrada Familia, estamos a la espera para ayudar a ustedes y esperamos a todos los hijos que Nos acompañen en el amor durante estos Días Santos. Amén.

Los milagros que están sucediendo son grandes, pero sólo se revelan a aquellos que están completamente conmigo. Amén.

Los amo mucho.

Tu y su Jesús en agonía. Amen.

1462. ¡No crean que la ignorancia les jugará en favor! — 22.11.2024

Jesús en agonía: Diles a los hijos que los amo. Mucho. Díselo de Mi parte, de su Jesús en agonía. Amén.

Madre de Dios: Mi hija. Yo, tu Madre en el Cielo, los amo mucho. Diles a los hijos de la tierra que sólo convirtiéndose a Jesucristo sus almas no se perderán.

Si no se convierten ahora, van a experimentar el mayor sufrimiento y penas y nunca conocerán la gloria y la bondad del Padre y del Hijo.

La claridad y la sabiduría del Espíritu Santo permanecerán cerradas para ellos y para sus almas, y la vida será difícil e insoportable.

Para muchos ya lo es, sin embargo, amados hijos, y es eso lo que son, será cada vez peor.

Mi Hijo, su Jesús, está a la espera para ayudar a cada uno de ustedes, pero deben dirigirse a Él, es decir: ¡récenle a ÉL! ¡Pídanle a ÉL! ¡Suplíquenle a ÉL! ¡Y ámenlo a ÉL!

¡A nadie, repito, a nadie que LO busque sinceramente, LO ame honestamente y LE sea entregadamente fiel ÉL dejará solo!

Dios Padre: ¡Así que encuentren a Mi Hijo, porque ÉL es el camino hacia Mí!

Madre de Dios: Mis hijos. Los días que les quedan son cortos. Así que preparen sus corazones para Mi Hijo.

EL vendrá a redimir a todos aquellos que son verdaderamente entregados y fieles a EL.

Su amor sincero por ÉL será puesto a prueba ahora, y ¡bendito el que se mantenga firme y que entregue su amor a Jesús! Quien no lo haga estará perdido, ¡pues los días se oscurecerán y el mal prevalecerá!

Ustedes no lo creen, pero es como yo, su Madre en el Cielo, les digo:

El anticristo ha completado hasta ahora sus preparativos y se está siendo implementado y puesto en acción el mal que ha “elaborado”. ¡Él lo hace en nombre de su padre, que es el diablo, y bienaventurado quien NO haya entrado en un pacto con él, porque él es falso, es astuto y engañoso y no conoce la misericordia! Una vez en su mano, no soltará a nadie que haya entrado en un pacto con él, ya sea consciente o inconscientemente. Hijos, hijos, ¡no saben las consecuencias que los esperan!

Sólo tienen una oportunidad de no perder su salvación, y es la conversión, SU conversión a Mi Hijo, Jesucristo, para no causar más sufrimiento y tormento en este mundo -ya sea activa o pasivamente- ¡y para no perderse y pasar la eternidad en el reino del diablo!

Escuchen Mi llamada amados hijos, y es eso lo que son, ¡pues el tiempo apremia y ¡no saben lo que está en juego! Este mundo pasará y vendrá uno mejor y más bello, pero sólo será alcanzable para los hijos fieles a Jesús, ¡mientras todos los demás no lo alcanzarán!

Así que dense vuelta, den su Sí a Jesús, recapaciten y empiecen a vivir su vida con ÉL que es su Salvador, a guardar los mandamientos del Padre que es su Creador y a llenar sus corazones con el amor de Jesucristo y a transmitir este amor a su prójimo.

Si no lo hacen estarán perdidos, pues el diablo los tiene en su mano y en sus garras, ¡aunque ustedes no sean capaces de verlo!

Yo, su Madre en el Cielo, se lo advierto, pues está en juego su salvación y la de sus seres queridos y de su prójimo.

Cuanto más pequen ustedes, más terrible será su eternidad.

¡No crean que la ignorancia les jugará en favor! ¡Al contrario! El diablo la utiliza para atraparlos con sus tentáculos y está tensando las cuerdas que ha tendido como una red alrededor de ustedes, alrededor de su vida y del mundo, ¡de tal forma que no puedan escapar y así él tenga un derecho eterno sobre su alma!

No sean tontos, amados hijos, ¡no sean ciegos!

El diablo no tiene buenas intenciones, y su única esperanza es y sigue siendo Jesús, pero ustedes deben encontrar su camino hacia ÉL para que ÉL pueda salvarlos, ¡y su oración es el primer paso hacia ÉL, su SÍ irrevocable y su voluntad de amarlo y de ponerlo a ÉL en primer lugar de su existencia!

¡Así que escuchen Mi llamada, conviértanse y entréguense completamente a Jesús! ¡Sin ÉL estarán perdidos y su sufrimiento será grande! Pero con ÉL estarán preparados para estos días venideros, y grande será la alegría en sus corazones cuando ÉL regrese para redimir y llevarse a aquellos que fueron verdaderamente fieles a ÉL.

¡Así que oren y abandonen el pecado, purifíquense! En la Sagrada Confesión y a través de la penitencia y el arrepentimiento Mi Hijo perdonará sus pecados, ¡pero deben usar el Sagrado Sacramento de la Confesión para ser liberados del pecado!

Quien no se arrepienta, quien no haga penitencia, quien continúe pecando perderá la eternidad y no alcanzará ni el Nuevo Reino de Mi Hijo ni la gloria eterna del Padre.

Así que escuchen Mi llamada y conviértanse amados hijos, y es eso lo que son. Yo, su Madre en el Cielo, se lo imploro, porque el tiempo es corto, el Aviso está cerca, y el tiempo oscuro será duro, muy duro. Amén.

Con profundo amor,

Su Madre en el Cielo.

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

1461. El amor triunfará — 21.11.2024

Dios Padre: Mi hija. Los tiempos son difíciles, pero no desesperen.

Jesús: Un alma que Me ha encontrado a Mí, que está Conmigo, su Jesús, que Me ama, sincera, honesta y devotamente, esta alma no perecerá, porque Yo la defenderé, no sólo ante Mi Padre en el Día del Juicio, sino de todas las impugnaciones y daños del malvado enemigo, para que permanezca pura y Me siga a Mí, su Jesús.

Dios Padre y Madre de Dios: Mi hija. Mi Hijo está a la espera para ayudarles y esperando que Le hablen. Los asuntos mundiales están acelerados y rápidamente ustedes están siendo “llevados al paredón” por parte de la política y la justicia, por parte de la oficialidad, por parte de la banca y por el mismo diablo, cuyo anticristo está entre ustedes y que está causando grandes daños a toda la situación mundial.

Hijos, hijos, estén advertidos, porque si siguen al equivocado, que se les diga: ¡su perdición estará sellada si creen las mentiras, siguen a los advenedizos, juran lealtad al anticristo y no se mantienen firmes!

Mi Hijo, su Jesús, está a la espera para defenderlos, ¡pero aprendan a discernir!

¡No todo lo que les está siendo predicado es palabra del Señor! ¡No todo lo que dicen y a lo que insisten tantos de los hijos consagrados de Mi Hijo es lo que Dios quiere!

Dios Padre: ¡Hijos, hijos, tienen que aprender a discernir! Yo, su Padre en el Cielo, estoy muy preocupado por ustedes. Mi Hijo, Jesucristo, está a la espera, ¡pero no Lo confundan [con el anticristo]!

Un ángel del Señor: ¡Ustedes creen las mentiras! ¡Ustedes siguen a los advenedizos! ¡Ustedes toman al pie de la letra lo que “ellos” les dicen e instruyen!

Hijos, hijos, ¡estén advertidos, porque son tantos los que están dando paso al anticristo y ustedes no lo ven!

¡Enciendan su corazón y recen y supliquen al Espíritu Santo por claridad, sabiduría y discernimiento!

Deben entender cuán astuto es el maligno, y sólo pueden hacerlo con y a través del Espíritu Santo del Señor y Padre.

Quien sigue viviendo como si todo estuviera bien, quien cree que todo eso no le afectara, a él que se le diga: ¡Yo, un ángel del Señor, les he advertido en nombre del Padre!

¡Jesús sólo defenderá al que Le ama y que esté con Él! ¡Este amor es incondicional! ¡Es puro, sincero y honesto! ¡Viene del corazón y Jesús DEBE ser lo primero en su existencia!

Examínense a ustedes mismos, y si no es así ¡cambien! Corran hacia Él, que es su Salvador, ¡y den la espalda al mundo! ¡No cedan sólo para vivir cómodamente unas horas más! ¡Su comodidad les costará la eternidad! Así que, ¡estén advertidos! Y estén preparados para el Señor, Jesucristo, su Salvador, pues el día en que Él volverá está cerca, ¡pero no morará entre ustedes por segunda vez!

El amor, el amor honesto y sincero triunfará, ¡pero todo lo demás morirá en el pantano del fuego del infierno, arderá y quemará y el sufrimiento eterno caerá sobre aquellos que no escuchen la palabra del Señor y Padre!

Hijos, hijos, ¡Jesús es su única oportunidad! ¡Él es el único camino! Quien no encuentre su camino hacia Él se perderá y los fuegos del infierno se convertirán en su hogar…

Ustedes no pueden imaginárselo, de lo contrario ya se habrían convertido, pero escuchen, amados hijos, escuchen la palabra del Señor y del Padre y conviértanse antes de que sea demasiado tarde y caigan [a las profundidades] con todo el pantano y la miseria por toda la eternidad. Amén.

Yo, un ángel del Señor, les traigo hoy este mensaje con el Padre y Jesús, así como con la Madre, y muchos santos y santos ángeles, poderosos, arcángeles, sanadores y gentiles y muchos más.

Si supieran cuántos ángeles existen que el Señor y Padre ha enviado para ustedes, ¡gritarían de alegría y aceptarían e implorarían su ayuda!

Amados hijos, y es eso lo que son: ¡recen y encuentren al Señor! No hay otro camino.

¡Conviértanse y recen! ¡Deben encontrar a Jesús! El tiempo apremia. Amén.

Tu Ángel del Señor con Jesús, el Padre y todos los mencionados presentes. Amén.

Madre de Dios: Mi hija. El Ángel del Señor te ha hablado, así como el Padre y Jesús. Divulga esto. Amén.

1460. ¡No saben en qué peligro están viviendo! — 07.11.2024

Jesús en agonía llora ríos de lágrimas por nosotros: Mi hija. Si supieran lo triste y agobiado que estoy, estarían rezando, rezando y rezando.

Mi hija. El tiempo es corto y los hijos no se convierten. ¡Renuncien al pecado, a la blasfemia y a los placeres terrenales! ¿No ven el peligro?

Yo estoy entristecido, Mi hija, tan entristecido y lloro lágrimas a torrentes por ustedes, su comportamiento y ruego al Padre que EL haga justicia, pero que sea misericordioso, porque veo a Mis hijos descarriados, y así como en ese entonces también les digo hoy, al final de sus días tales como ustedes los conocen: “no saben lo que están haciendo”. Amén.

La Madre de Dios llena de dolor: Hijos, hijos, ¡no saben en qué peligro están viviendo! Su alma estará perdida si no encuentran el camino hacia Mi Hijo.

Todos, y lo repito: todos los que no se convierten vivirán los momentos más difíciles, porque el maligno no cumplirá sus mentiras, ¡mentiras que un día fueron promesas!

Juan: ¡Ustedes han construido sus esperanzas sobre arena y ahora miren lo que está pasando!

No han escuchado Nuestra Palabra y la cosecha que recogerán está podrida e inútil.

Ustedes se pudrirán y perecerán, porque Jesús los ha advertido, ¡pero ustedes no querían escuchar! La Parte 3 del Libro pronto terminará ser revelado, ¡y será mejor que se preparen para Jesús ahora!

Yo, su Juan, ¡he venido a decirles que el mundo está llegando a su fin!

Ustedes lo saben, ¡porque se les ha sido revelado! Sin embargo, ustedes viven como si no pasara nada y todo siguiera para siempre: ¡Error!

María Magdalena: Su Salvador estará ya pronto ante ustedes, y ¿qué tendrán que decirle?

¿Qué tendrán que ofrecerle en cuanto a buenas obras, fidelidad y honradez?

Juan: ¡No desperdicien su camino hacia la eternidad del Señor y no esperen a que les alcance el juicio!

¿Qué dirán?

¿Cómo se defenderán?

NO habrá defensa para ustedes, ¡porque no han seguido a Jesús!

¡Han preferido las cosas terrenales a las eternas y están atrapados en el fango de la miseria!

No esperen ayuda en estos días, ¡no esperen que alguien los defienda!

Ustedes mismos han sellado su eternidad, y ¡ahora no hay vuelta atrás!

¡Las puertas del Nuevo Reino permanecerán cerradas para ustedes, y también la puerta del Reino de los Cielos!

¡Ustedes han sido infieles, tibios, egocéntricos y han jugado con su eternidad en la gloria!

Viven con el diablo en este mundo, por eso entrarán en su reino. Pero ustedes ya saben lo que los espera, ¡por eso es increíble cómo no han sido capaces de convertirse!

Yo, su Juan, no los entiendo, ¡pero ustedes mismos son los dueños de su propio destino!

Si siguen creyendo a los advenedizos, será como Yo, su Juan, se lo digo, ¡pero si se convierten, su alma se salvará y Jesús les mostrará el camino hacia la Gloria del Padre!

Decidan lo que quieran, amados hijos, pero decidan sabiamente: quien se quede atrapado en el aquí y ahora, ¡estará perdido!

¡Días gloriosos esperan a él que toma el camino hacia Jesús, que vive con Él y en Él!

Los amo mucho, por eso vengo ahora ante ustedes: tomen en serio estas palabras, porque el Santo Ángel Me las ha instruido para que estén preparados al final y salgan indemnes de este tiempo.

Vengan a Jesús, su Salvador, ¡ÉL es el ÚNICO CAMINO y su ÚNICA OPORTUNIDAD! Amén.

María Magdalena: ¡No esperen, amados hijos, porque el Aviso está cerca y sus pecados los estrangularán y carcomerán su corazón si no se convierten y se arrepienten!

¡Cambien y encuentren a Jesús para su salvación!

No permanezcan tercos, no permanezcan tibios, ¡porque eso es lo que el diablo les está susurrando!

¡Vayan a donde Jesús! ¡Recen y visiten sus Santas Misas!

Yo, su María Magdalena, he venido porque estoy preocupada por su bienestar.

La única verdad es Jesús. Así que corran hacia Él.

En el silencio, la adoración y la Santa Misa Lo encontrarán, pero deben REZAR, amados hijos, lograr a estar en paz y dar la espalda al mundo.

Sólo Jesús los librará de las garras del maligno. Sólo ÉL, que es el Hijo de Dios. Amén.

Así que vete ahora y divulga esto.

Con profundo amor y preocupación,

Tu y su Juan con María Magdalena, la Madre en el Cielo, y Jesús en agonía que llora lágrimas amargas por y sobre ustedes. Amén.

1459. ¡La impureza de ustedes se estrellará contra Mi pureza! — 06.11.2024

Madre de Dios: Mi hija. Feos son los días en su mundo, y muchas tormentas por todas partes demuestran a las personas lo pequeño y perdido que están ante tales fuerzas que se han desatado y que [aún] están por desatarse.

Su seguridad, la que creían tener, está ‘flotando’ en las aguas, y con ella su fe en la benevolencia de sus gobiernos en tantas partes y áreas.

Jesús: Mis hijos. ¡Yo, su Jesús, soy su única seguridad!

Madre de Dios: Cuando se desaten las catástrofes del final de los tiempos, ¡dichoso el que esté con Mi Hijo!

En vez y cuando ahora ya están teniendo un anticipo de lo que vendrá y de lo impotentes que son ustedes.

Ustedes han ‘construido sobre arena’, pensaban que estaban seguros en su mundo, ¡vean ahora en qué tipo de seguridad creían!

Sólo Jesús es su camino, amados hijos, sólo Jesús, y ustedes harían bien en reconocerlo finalmente.

Yo, su Madre en el Cielo, lloro grandes lágrimas por los apóstatas, los que yerran en la fe y los que están aprisionados en las cosas terrenales.

No han aprendido nada, amados hijos, ¡y su alma sufrirá un gran daño si no se convierten! ¡No sólo sufrirán en la tierra, sino que también sufrirán en la eternidad si no recen y vuelven a Jesucristo, Mi Hijo, ¡su Salvador!

Hijos, hijos, ¡nada en la tierra es para la eternidad!

¡Así que no escuchen a los advenedizos que les predican lo contrario!

El infierno existe, amados hijos que son, ¡igual que el purgatorio!

¡No crean porque un apóstata les diga lo contrario y les predique que no es como yo, su Madre en el Cielo, se lo digo hoy!

El infierno es un lugar de horror, es un lugar de tortura y tormento eterno. El tormento de las almas que allí residen es incomparable a nada en la tierra en cuanto a dolor y tormento y agonía, y si creen que la tierra es el infierno, ¡entonces están equivocados!

Suelten el pecado y encuentren a Jesús, porque si no lo hacen, su(s) sufrimiento(s) será(n) interminable(s).

Sólo Jesús es el camino al Padre en gloria, ¡no hay otro!

Así que no crean a los advenedizos, ¡sino recen y conviértanse!

¡Supliquen al Espíritu Santo para obtener claridad y comprensión!

El Padre escucha sus oraciones, así que ¡supliquen a Él!

Jesús se apresura a socorrer a todos los que sinceramente Le piden ayuda, ¡pero ustedes deben dar el primer paso, amados hijos!

¡ÉL, que es su Salvador, los está esperando! Sin embargo, muchos Le han dado la espalda o sólo Lo ‘conocen’ cuando experimentan sufrimiento. Hijos, hijos, ¡así no es cómo funciona!

Ustedes mismos no quieren ser explotados o utilizados por sus semejantes, ¡pero lo están haciendo con Jesús!

Lo tratan como a un felpudo y luego Él debería rescatarlos del sufrimiento y de las penurias y de la injusticia sólo para luego, cuando tienen lo que querían, volver a humillarlo, olvidarlo, ridiculizarlo, despreciarlo, la lista es larga, Mis hijos, es tan larga…

¡Despierten!

¡Levántense!

¡Reconozcan!

¡Recen!

¡Supliquen!

¡Apártense del pecado!

¡Conviértanse!

¡Den su Sí a Jesús y amen a su prójimo!

No es difícil vivir una vida piadosa, ¡pero ustedes prefieren seguir al diablo!

¡Conviértanse, el tiempo se acaba!

Yo, su Madre en el Cielo, estoy preocupada por ustedes y muy triste al ver cuánto ustedes se han alejado de Mi Hijo y cuanto Lo están insultado, utilizado para luego rechazarlo. Ustedes son bárbaros y como tales tendrán que responder ante el juicio si no se arrepientan y vuelvan a Jesús y empiecen a amarlo de verdad. Amén.

Con profunda preocupación por ustedes,

Su Madre en el Cielo.

Madre de todos los hijos de Dios y Madre de la Salvación. Amén.

Jesús: Mi Madre dice la palabra verdadera. Yo, su Jesús, lloro lágrimas amargas porque no quieren Mi amor.

Todavía hay tiempo para arrepentirse, pronto, muy pronto, este tiempo se acabará y tendrán que responder ante Mi Padre.

Todos sus pecados les serán mostrados primero, y mientras no perezcan de esta miseria, LA CUAL USTEDES HAN CAUSADO Y POR LA CUAL DEBEN RESPONDER, les será concedido un tiempo para arrepentirte desde este momento.

No lo desperdicien y aprendan las oraciones que les hemos dado en estos mensajes para el gran Aviso, que es inminente.

De esta manera podrán salvar sus almas y las de sus seres queridos para que no caigan presa al maligno en caso de que mueran en esta hora.

El Aviso es sólo un breve momento, ¡pero no sabrán cómo soportar Mi presencia si están atrapados en el pecado!

¡Pregunten a aquellos que han experimentado Mi luz!

¡La impureza de ustedes se estrellará contra Mi pureza y su alma no sabrá soportar este dolor!

Conviértanse ahora para que el Aviso se convierta en un regalo de gracia para ustedes y para su alma, un regalo que esperan y aceptan con amor.

Yo, su Jesús, se lo pido, porque el tiempo es corto y se está acabando más rápido de lo que pueden creer. Amén.

María Magdalena: Juan vino a revelar ‘su’ libro, y la última parte está aún por revelarse. No esperen a que se revele, ¡porque entonces no tendrán tiempo de convertirse!

Juan: Así que conviértanse, amados hijos, porque he venido a revelarles ‘mi’ libro al final de los tiempos, tal como el Santo Ángel del Señor y Padre Me lo instruyó a Mí, Juan, apóstol y ‘predilecto’ de Jesús, que soy yo. Amén.

¡No esperen! Amén.

1458. ¡Lo perderán todo… ! — 01.11.2024

San Sebastián de Garabandal, Cantabria

Mi hija. El tiempo está muy avanzado.

Diles a los hijos que sólo Mi Hijo es el camino hacia la eternidad y que sólo a través de la oración permanecerán unidos a Él y a Nosotros.

Quien dice creo, pero no hace nada por fe, ¡no cree!

Quien dice amo a Jesús, pero no Lo busca en la oración o en Su Santa Iglesia, ¡no ama a Mi Hijo Jesús!

Quien dice soy cristiano, pero se entrega al mundo, ¡no es cristiano!

Quien dice que conoce al Padre y pone a todas las religiones en pie de igualdad, ¡miente!

Hijos, hijos, ¡no han aprendido nada!

¿Cómo pueden decir que aman a Mi Hijo si no Lo conocen?

¿Cómo pueden decir que creen en Dios si no Lo conocen ni saben quién es ÉL?

Hijos, hijos, tengan cuidado, ¡pues lo que hoy les está siendo predicado por tantos es la palabra falsa y corruptora!

Sólo llegarán a conocer a Dios Padre si encuentran a Jesús, porque Él es el ÚNICO camino al Padre, no hay otro.

¡Sólo encontrarán a Jesús si renuncian a lo mundano y se orientan completamente hacia Él y hacia una vida con Él!

¡Hijos, hijos, ustedes viven en la más absoluta incredulidad, haciendo afirmaciones que sólo hacen los que son inestables en su fe o los que no creen o creen de otra manera!

Hijos, hijos, ¡no han aprendido nada!

Si no se preparan, el fin vendrá sobre ustedes como un ladrón en la noche, ¡y no estarán preparados y perecerán!

¡Ustedes creen a los que difunden mentiras!

Ustedes se aferran a las cosas terrenales y las ponen por encima de la Vida Eterna.

Hijos, hijos, lo perderán todo, tanto lo terrenal como lo eterno, porque no hacen nada en favor de su eternidad.

Hijos, hijos, dejen que se les diga que el tiempo no sólo está avanzado, ¡sino ya es la hora!

Quien no se vuelva a Jesús se perderá y pasará su vida eterna en el abismo del infierno, sufriendo y en tormento, en agonía, porque no ha reconocido a Jesús, su único Salvador, se ha alejado de Aquel que tanto lo ama, y ha permanecido tibio, con otras creencias o incrédulo, y esto le costará la eternidad en la gloria.

Así pues, ¡empiecen a orar!

¡Prepárense!

¡Ya es hora!

Yo, su Madre en el Cielo, estoy muy preocupada por ustedes. Los santos ángeles están todos preparados [a ayudarles]. Así que récenles para que permanezcan defendidos.

San Miguel Arcángel está al servicio del Padre y luchará por todos los que se han vuelto sincera y honestamente a Jesús.

Así que recen ahora y encuentren a Mi Hijo. No tienen otro camino. Amén.

Con profundo amor,

Su Madre siempre en el Cielo, Madre de Garabandal y Madre de todos los hijos de Dios, con Miguel, Santo Arcángel y líder de las Huestes Celestiales. Amén.