1467. ¡La desgracia que sobreviene su tierra! — 11.02.2025
Madre de Dios: Mi Hijo, tu y su Jesús, está muy, muy preocupado. Muchos de Sus hijos han dado la espalda a ÉL que murió por ustedes, y la discordia y las guerras van en aumento.
Se han alejado de ÉL, que es Santo, y así también del bien y esto tiene un gran impacto en su tiempo [lo acontecimientos] en la tierra.
Jesús: Mis hijos. No teman, porque Yo, su Jesús, estoy con ustedes en todo momento, no importa lo malos y terribles que sean los tiempos.
Madre de Dios: Mi hija. Jesús sufre y ÉL ve la desgracia que sobreviene su tierra.
Así que no teman, porque ustedes que están con ÉL no tienen nada que temer, pero los tiempos se volverán feos y crueles.
Estallarán guerras ahora, causadas por disputas y pretensiones de poder. Ustedes ya están enemistados entre sí, pero en política y poder(osos) las disputas son grandes.
Al final, ellos los involucrarán en guerras para sacar provecho de ellos y lograr la dominación del mundo.
El mal se ha entremezclado y los pendencieros no se dan cuenta de lo que trama el mayor de los malvados.
[Saber] esto está reservado sólo para unos pocos, y éste, el mayor de los malvados se aprovecha de la lealtad de sus “subordinados”, y se aprovecha de su ignorancia y alimenta constantemente el fuego para atizar aún más las luchas entre los que se creen grandes a sus ojos, pero TODOS ellos serán traicionados por él, al igual que lo harán los grandes políticos y gobernantes entre sí primero.
Se sienten grandes y creen en su grandeza, aunque ellos también son sólo marionetas en el teatro del diablo. Uno traicionará al otro hasta que finalmente el diablo los traicione a todos.
Este es el plan del más malvado, y él mismo no necesita hacer mucho para conseguir su poder. Lo ha escenificado hábilmente y enfrenta hábilmente a sus secuaces. Sólo espera a que se traicionen y se enfrenten entre sí para luego atacar.
Pero a ustedes, amados hijos de Mi Hijo, se planifica esclavizarlos, pero no teman, porque Mi Hijo, Jesucristo, aún atraerá a muchos hacia Sí y los convertirá y, Mi hija, permanecerá al lado de aquellos que permanecen fieles a ÉL hasta el final.
Jesús: Así que permanezcan conmigo, permanezcan fieles a Mi enseñanza y a Mí, su Jesús, porque Mi tiempo está cerca y vendré a elevarlos y a darles el Nuevo Reino.
Madre de Dios: Amados hijos, y es eso lo que son: Mi Hijo vendrá. Ese tiempo está cerca. Pero antes vendrá Su Aviso, y bienaventurado el que lo reconoce como un acto del amor misericordioso del Padre y del Hijo, lo acepta y se arrepiente y hace el bien. Amén.
Jesús: Mis hijos. Yo, su Jesús, estoy con ustedes. Siempre.
Recen mucho, recen con fervor y pidan ayuda y mitigación y que se acorte el tiempo al Padre en el Cielo.
Los amo mucho.
ÉL, QUE es Todopoderoso, ha enviado numerosas huestes angélicas para protegerlos. Así que no tengan miedo. Permanezcan en oración y fieles a Mí, su Jesús. Amén.
Madre de Dios: Mi hija. Yo, su Madre en el Cielo, los amo mucho. Estas líneas son para ayudarlos a permanecer fuertes y perseverantes, porque el tiempo de las guerras será corto y la protección del Cielo está con aquellos que permanecen fieles y entregados a Mi Hijo.
Cuando el mundo esté envuelto en estas guerras, el anticristo se mostrará.
No tengan miedo, pero sepan que él es el hijo del maligno.
Tengan siempre presentes Nuestras palabras y no se dejen cegar, confundir o tentar.
Permanezcan siempre en oración y permanezcan siempre fieles a Jesús.
Los amo mucho. Jesús los ama mucho y [también] el Padre en el Cielo. Cuanto más recen y suplican por mitigación y que el tiempo sea acortado, más mitigado y corto será este tiempo.
Jesús: Así que permanezcan en oración y permanezcan fieles a Mí, su Jesús.
Los amo mucho. Amén.
Tu y su Madre en el Cielo con Jesús y muchos santos y santos ángeles presentes. Amén.
Nota: Jesús en agonía se ve tan triste y sufriente. Nos espera un tiempo muy, muy malo, pero ÉL estará con nosotros y nos protegerá. Él dice: “Al final todo saldrá bien.” Y que no tengamos miedo.
Jesús en el altar: Oh, Mi hija. Yo, tu Jesús, estoy tan triste. El mundo Me niega, Me insulta y se aleja de Mí, su Salvador, Quien Soy, pero, Mi amada hija, también hay muchas, muchas almas que se están convirtiendo gracias a tantas oraciones fervientes, buenos y santos sacerdotes, misioneros y personas como tú y tus colaboradores.
Los amo mucho.
Tu y su Jesús. Amén.